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Portal Informativo

/ Firmas / Lic. Luis Arturo Torres Garcia
Ecosistema de Emprendimiento: Reto de las Universidades Innovadoras Aug 9, 2010 5:18:35 PM


"La única forma de combatir a la pobreza es a través de la generación de riqueza.
La única institución que genera riqueza, se llama EMPRESA".

 

Muchos esfuerzos se pueden ver realizados por diversos actores como son gobiernos, iniciativa privada, sociedad civil y sobre todo en el sector educativo particularmente en la educación superior, encaminados a cumplir uno o varios de los siguientes objetivos: creación de empresas, generación de empleo, incremento de  la competitividad y/o productividad, crecimiento económico, generación de valor agregado, desarrollo regional, crecimiento del producto interno bruto, etc.

Si bien es cierto que para lograr dichos objetivos se requiere una sinergia entre la iniciativa privada, el gobierno y la sociedad en general, el papel de la empresa como generadora de riqueza es indiscutible y un entorno favorable que propicie su creación, crecimiento y consolidación es indispensable. Para lograr lo anterior se requiere el establecimiento de un verdadero ecosistema de emprendimiento, o en otras palabras, la creación de un medio ambiente propicio que alimente y sostenga la actividad emprendedora vista de forma integral,  impulsando por un lado los diversos elementos que promueven el emprendimiento y por otro, eliminando aquellos que lo inhiben.

Como partida inicial a la implementación de un ecosistema de emprendimiento y al establecimiento, por ende, de empresas exitosas, se requiere desarrollar buenos empresarios, personas con un fuerte liderazgo que sirvan como "modelo" al resto de la comunidad. En este sentido, el concepto e imagen del empresario debe ser revalorizado por la sociedad como un personaje aspiracional, en lugar de concebirse como el rol del villano de la película, que se enriquece a costa del infortunio de otros, en ocasiones inclusive de forma no lícita y cuyos intereses personales, no son compatibles con los intereses de la comunidad a la que pertenece. Esta percepción requiere ser modificada, reconociendo, que el motor de desarrollo de las regiones es precisamente su sector empresarial.

Es en este cambio de percepción en donde las universidades juegan un rol importante, ya que son por su naturaleza, las responsables de formar a los futuros empresarios. Desafortunadamente en la actualidad solamente un 5% de las instituciones de educación superior en México ofrecen programas académicos relacionados al emprendimiento. Es entonces evidente que se requiere de un importante esfuerzo en todas las universidades del país, para que desarrollen e implementen programas de formación emprendedora.

Este ha sido uno de los principales enfoques que el Tecnológico de Monterrey de manera sistemática ha promovido durante los últimos 25 años. A lo largo de este tiempo el emprendimiento ha sido una constante en nuestra labor formadora, no sólo reflejado en nuestros programas académicos, sino como parte esencial en nuestra cultura organizacional. A lo largo del tiempo podemos apreciar cómo han evolucionado los programas académicos de emprendimiento dentro del instituto. En sus inicios nos enfocábamos mayormente al desarrollo de los planes de negocios, requisito básico en la conformación de nuevas iniciativas empresariales, no obstante, a lo largo del tiempo y sin restarle importancia a este esfuerzo, nos hemos enfocado con mayor énfasis en otros aspectos también muy importantes como son, el desarrollo del pensamiento crítico, la resolución de problemas, los procesos de innovación, la creatividad, el trabajo en equipo, el diseño de modelos de negocios, la integración del equipo emprendedor, y recientemente hemos dado una particular importancia a la verdadera detección de oportunidades de negocios.

No tiene mayor sentido que el emprendedor comprometa sus recursos, que muchas veces son limitados (en tiempo y dinero) al desarrollo de un plan de negocios basado en una pobre  idea de negocios. Se tiene primero que validar que la idea de negocio tenga como objetivo final, el satisfacer una verdadera necesidad del mercado, sustentada en procesos innovadores que le permitan tener una ventaja competitiva ante la posible competencia y cuya ejecución sea realizada por un equipo emprendedor multidisciplinario y bien estructurado. Es muy importante también el asegurarnos que los profesionales (mentores, tutores, asesores, etc.) que acompañan el proceso de desarrollo del plan de negocios, realmente cuenten con el perfil adecuado para despertar la pasión en el emprendedor, para guiarlo y dirigirlo por este difícil camino del emprendimiento. Es muy recomendado que estos profesionales, hayan vivido en carne propia el proceso de emprender sus propios negocios y que sirvan no sólo como guía hacia el emprendedor sino también como ejemplo a seguir.

Las universidades deben crear los ambientes necesarios de aprendizaje que permitan al estudiante enfrentarse a experiencias y situaciones reales de negocios siempre muy vinculados con el sector empresarial, especialmente con las pequeñas y medianas empresas que puedan servirle a estos jóvenes emprendedores, como verdaderos laboratorios de negocios.

Una vez establecido el proceso de formación emprendedora, las universidades deben establecer el resto de los elementos que conforman el ecosistema de emprendimiento. En publicaciones futuras, comentaremos a mayor detalle un poco más sobre las experiencias del Tecnológico de Monterrey en la conformación del ecosistema de emprendimiento el cual se compone entre otros, de los programas académicos de emprendimiento (el curso sello de desarrollo emprendedor, la modalidad emprendedora, la carrera en creación y desarrollo de empresas); los modelos y redes de incubadoras de empresas, aceleradoras de empresas, parques tecnológicos, los programas de mentoría y asesoría especializada a los emprendedores, la vinculación con fuentes de financiamiento (capital semilla, capital ángel y capital de riesgo) , así como los enlaces de negocios y redes sociales que permiten el desarrollo de una comunidad de negocios en constante evolución.