Portal Informativo
/ Educación
SNC | TEC DE MONTERREY / AGENCIA INFORMATIVA / CARLOS GONZÁLEZ ANGULO
"Tal vez el rasgo más distintivo del mundo humano sea la demencia", con esta aseveración inició su charla el reconocido escritor Alberto Manguel, quien participó como invitado del Congreso de Ética y Ciudadanía: una cultura ética y ciudadana para el México de hoy, en el Tecnológico de Monterrey, Campus Guadalajara..
Mangel construyó una aguda crítica a los valores de la sociedad y la cultura actuales, es decir, a la demencia del comportamiento humano y que poco a poco fue compartiendo con el público en la conferencia "La ética del lector", impartida el pasado 22 de septiembre
El título hace honor, según lo confesó el autor, al ensayo escrito por el filósofo Erasmo de Rotterdam (Elogio de la locura), quien ya en 1509 abordó el tema del uso de la locura en la sociedad, y distinguió entre la locura iluminada, es decir aquella que le permite al ser humano escaparse de las normas convencionales para crear cosas extraordinarias, y la locura destructiva, entendida como una especie de desequilibrio en la imaginación que nos lleva a cometer actos egoístas.
"Sólo nosotros vivimos con conciencia de que vivimos, y por medio de un código semi-compartido de palabras, somos capaces de perfeccionar nuestras acciones por contradictorias o inexplicables que sean", dijo.
Como ejemplo citó la creación de lo que llamó "milagrosos dispositivos" con los que se ha tratado de entender mejor al mundo y a las personas. Pese a ello, aseveró que en nuestra época el arte por excelencia es la propaganda comercial, política o religiosa.
"Los creadores pueden darnos una interpretación recreada de nuestra experiencia, y esa es una de las revelaciones que la lectura hace a todo lector: saber que alguien que no conocemos, algún loco iluminado en un tiempo lejano del nuestro, en un lugar lejano, ha sabido captar en sus palabras nuestra propia intimidad, nuestros deseos más profundos. Esto nos permite decir que en una biblioteca hay un libro, una página, una frase que fue escrita para usted".
Desgraciadamente, agregó, el valor que predomina en nuestra destructivamente loca sociedad, es el de la ganancia financiera, lo que forzosamente cambia nuestra relación con todas las actividades creativas. "Hoy los libros en una librería tienen el equivalente de esa fecha límite de venta que se pone a los huevos", apuntó Mangel, y "las obras que no ofrecen una gratificación económica inmediata, por ejemplo la literatura, esta obras que requieren procedimientos largos y difíciles y que no generan beneficios comerciales, deben ser descartadas o al menos recibir muy poca atención".
Esto ha fortalecido la capacidad de crear desde cero lo efímero y lo perecedero. "Si el objetivo es la ganancia, la creatividad sale siempre perdiendo. Cada era desarrolla su propio género artístico para su propia clase de locos", pronunció.
El mundo es una biblioteca de signos
Manguel sostiene que la publicidad y la comercialización en general han impulsado y matizado esta cultura de suspensión voluntaria de la incredulidad. "Los bienes o servicios anunciados no requieren credulidad, sino una especie de fe insípida en el objeto imaginario creado, en virtud de la cual unas imágenes coloridas, inocuas, unos símbolos convencionales, despojados de significado, unas afirmaciones u órdenes sencillas, adormecen al espectador y lo hacen entrar en un estado de anhelo vacuo".
Estas imágenes, señaló, nos rodean en todos lados y a toda hora. Sólo que cuando hablamos de una moderna cultura de imágenes, olvidamos que esa cultura estaba ya presente en nuestros antepasados. Pero en las imágenes de las cavernas, en los templos medievales, en los muros de los templos aztecas, las iconografías tenían significados profundos y complejos, mientras que los nuestros -señaló- son voluntariamente banales y superficiales.
"No es casualidad que las agencias de publicidad controlen hoy el mercado contemporáneo del arte, en el que la banalidad y la superficialidad voluntarias han sido transformadas muchas veces en cualidades que justifican el valor monetario de una obra", dijo.
El mundo, tal cual lo reconocemos desde que nacemos "es una biblioteca de signos, un archivo de textos misteriosos, una galería de imágenes incitantes, algunas arbitrarias y azarosas, otras creadas deliberadamente, y que sentimos que debemos descifrar y leer. Tenemos esta inclinación de que todo lo que nos rodea es narración", señaló el autor.
"Con el lenguaje podemos atrapar a la locura en sus propias acciones, obligarla a repetirse y a representar sus crueldades y catástrofes, incluso sus hazañas gloriosas, pero esta vez a través de una observación lúcida, en un ámbito protegido, bajo la escéptica cubierta de la literatura iluminada por la lámpara de lectura de un libro abierto. Y seguramente la literatura no va a ser nuestra salvación, pero sí puede ofrecer la posibilidad de formar personas mejores, personas más sabias", aseguró.
Alberto Manguel es escritor, traductor y editor. Actualmente es Director del Departamento de Literatura e Historia de la Universidad de San Martín en Buenos Aires. Es orador de la Universidad de Pennsylvania en Filadelfia, Estados Unidos. Es miembro permanente de la Sociedad Real de Literatura en Inglaterra, de la Unión de Escritores Canadienses y de la Asociación Literaria de Traductores de Canadá, entre otros. Ha publicado varios libros como "La ciudad de las palabras" (2007) y su más reciente obra, "Conversaciones con un amigo" (2011).
ACADEMIA
EDUCACIÓN
SNC | AGENCIA INFORMATIVA
agenciainformativa@servicios.itesm.mx
CARLOS GONZÁLEZ ANGULO
5.10.2011

NEWS
